One last thought for 2016

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Nobody likes endings, especially sad, hard-to-assimilate endings that leave you with a big ‘wtf’ on your mind as an explanation for the stupidity of life itself. However, we can agree I’m not the only one who’s happy that 2016 is finally over. Because guys, what a fucking* awful year has been.

Let’s ignore for a moment the political situation of the world, of which, I’ll admit, I’m not extremely informed of and therefore I shall not comment about it. Have you already gotten over Bowie’s passing? ‘Cause I know I haven’t, and my Spotify playlist knows it well as it plays on shuffle again and again while I commute on the metro (and then, suddenly, a wild card appears as Freedom -only one of the best songs in the history of humanity written by George Michael- interrupts to be the main soundtrack of my last day of the year).

This year has showed us how cruel racism, war, ignorance and fake scary clowns can be, and when you thought love always conquers all, Brangelina-no-more showed us the other side of the coin (why, Angie? WHY?). Nothing made me feel angrier and powerless than the situation of my beloved country Mexico, deep within social and economic crisis, only to be topped on with a cherry with certain orange guy as our neighbours’ new president. I’ll reserve my comments, because one swearword is enough for a post.

But guys, there’s always a tomorrow. I don’t want to sound cheesy by saying “You have to get through the rain if you’re ever going to see a rainbow” but it does fit the situation pretty well. There’s no such thing as a quick and painless solution for our position with the world, but to get up from the floor, wipe away the tears, put on a band-aid and face against our own small -and frankly, first world problems- with a big confident smile.

On 2017 go and be beautiful on your own kind of way, be thankful to nature, work hard but never forget who you are, avoid television and read more, sing more, be generous with the unfortunate, try to say one unrequested nice thing per day and we might not change the world overnight, but one small step at a time is all we need to keep on loving. See you guys on 2017.

A nadie le gustan los finales, especialmente los tristes y difíciles de asimilar que te dejan con un gran ‘qué dem…’ en tu mente como una explicación para la estupidez de la vida misma. Sin embargo, podemos estar de acuerdo que no soy la única feliz de que el 2016 por fin haya terminado. Porque honestamente, qué año tan jodido* ha sido este.

Vamos a ignorar por un momento la situación política del mundo, de la cual, admitiré, no estoy extremadamente informada y por lo tanto no comentaré. ¿Ya se repusieron al fallecimiento de Bowie? Porque yo no, y mi playlist de Spotify lo sabe bien después de un año en un bucle eterno mientras viajo en el metro (y de repente, un inesperado giro en la programación mientras Freedom -solo una de las mejores canciones de la humanidad escrita por George Michael- interrumpe para ser el soundtrack de mi último día del año).

Este año nos ha demostrado cuán cruel puede ser el racismo, la guerra, la ignorancia y los payasos aterradores, y justo cuando piensas que el amor lo puede todo, el adiós a Brangelina nos muestra el otro lado de la moneda (¿por qué, Angie? ¿POR QUÉ?). Nada me hizo sentir más molesta e impotente que la situación de mi amado México, enterrado en crisis social y económica, solo para ser coronado con la entrada de cierto tipo anaranjado como presidente de nuestros vecinos. Me reservaré mis comentarios, porque una palabrota es suficiente para un post.

Pero chicos, siempre hay un mañana. No quiero sonar cursi diciendo que “Necesitas atravesar la lluvia si en algún momento quieres ver un arco iris” pero queda bastante bien para la situación. No existe tal cosa como una solución rápida e indolora para nuestra posición con el mundo, sino levantarnos del piso, limpiarnos las lágrimas, ponernos una bandita y darle la cara a nuestros pequeños problemas -y francamente, de primer mundo- con una gran sonrisa.

En el 2017 sé hermoso en tu propia forma, sé agradecido con la naturaleza, trabaja duro pero nunca olvides quién eres, evita la televisión y lee más, canta más, sé generoso con los desafortunados, intenta decir un comentario agradable al día sin que sea solicitado y tal vez no cambiaremos al mundo de la noche a la mañana, pero un pequeño paso es lo que necesitamos para seguir amando. Nos vemos en el 2017.

*’Cause 2016 deserves the first f word in the blog. Actually no, don’t quote me on that.
*Porque el 2016 se merece la primera palabrota en el blog. De hecho no, tal vez no sea la primera.


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3 Comments

  1. Love this cozy morning look! Happy New Year!

  2. Mi bella Adriana!
    Qué bellas palabras y cuanta razón! No me queda nada más que desearte un bellísimo año, que venga cargadito de mucho amor y todo lo bueno que mereces!
    Un abrazo y muchos besotes, mi Adriana!
    paz